Cámara analógica Minolta SRT 101b + Objetivo Coastar 135 mm f/2.8 (con revestimiento Dyna-Coated)
Una auténtica leyenda de la ingeniería mecánica japonesa, la Minolta SRT 101b es una evolución refinada de una de las líneas de cámaras réflex más fiables de la historia de la fotografía analógica. Completamente mecánica, robusta y construida para durar generaciones, este ejemplar fue adquirido originalmente en Brasil y está listo para seguir contando historias.
Estado general: 9/10
Estética: En excelente estado, conserva su impecable aspecto clásico. El único detalle que le impide alcanzar la máxima calificación es una pequeña abolladura en la parte superior del prisma (como se muestra en las fotos), un detalle puramente estético que no afecta en absoluto a su funcionamiento.
Mecánica: Cortinillas, disparador, selector de velocidad de obturación (hasta 1/1000 s) y palanca de avance funcionan a la perfección con la precisión mecánica característica de Minolta.
Fotómetro: El sistema CLC (Compensador de Luz por Contraste) original es activo y sensible. Sin embargo, al tratarse de un circuito electrónico clásico de la época, la recomendación profesional para una máxima precisión de exposición (especialmente con diapositivas o negativos de baja latitud) es utilizar aplicaciones modernas de medición de luz para smartphones o la clásica regla del Sunny 16.
Objetivo incluido: Coastar 135 mm f/2.8 Dyna-Coated
Un teleobjetivo fantástico para retratos con un excelente desenfoque de fondo (bokeh) y aislamiento del sujeto, gracias a su luminosa apertura máxima de f/2.8.
Óptica: Lente limpia con revestimiento Dyna-Coated que ayuda a reducir los reflejos y mejorar el contraste de color.
Funcionamiento: Anillo de enfoque manual suave y preciso; diafragma limpio con clics firmes de f/2.8 a f/22.
Contenido del paquete:
Cuerpo Minolta SRT 101b (con asa lateral de cuero).
Objetivo Coastar 135 mm f/2.8.
Ideal para: Coleccionistas que buscan un clásico bien conservado y fotógrafos (desde principiantes hasta profesionales) que valoran la experiencia pura de la fotografía mecánica y la belleza de los retratos tomados con un auténtico objetivo vintage de 135 mm.
