El Nikon AF Micro-Nikkor 60mm f/2.8D es uno de los objetivos macro más aclamados y nítidos de la marca. Ampliamente utilizado para fotografía de producto, joyería y reproducción de documentos, combina una verdadera ampliación 1:1 y una nitidez impresionante en un diseño compacto y asequible.
Características principales:
Nitidez: Considerado uno de los objetivos más nítidos del sistema de montura F, con alta resolución y fidelidad de color de borde a borde.
Macro 1:1: Permite enfocar a distancias mínimas (aprox. 22 cm) para llenar el encuadre con objetos diminutos.
Enfoque: El sistema de corrección de corto alcance (CRC) garantiza imágenes consistentes, desde primeros planos extremos hasta el infinito.
Diseño D: Incorpora un anillo de control de apertura mecánico, lo que lo hace compatible tanto con cámaras antiguas como con las modernas réflex digitales Nikon. [1, 2, 3]
Consideraciones importantes:
Cuerpo de la cámara: Debido a que es un objetivo con motor de enfoque mecánico integrado ("D"), el autoenfoque solo funciona en cámaras Nikon con motor interno (como las series D7000, D850, D750, etc.). En las líneas de entrada (como la D3xxx o la D5xxx), el enfoque será exclusivamente manual.
Velocidad de enfoque: El autoenfoque puede tardar un poco en enfocar sujetos distantes, algo común en los objetivos macro.
Uso más allá de la macrofotografía:
Aunque es un objetivo macro, muchos fotógrafos lo utilizan como teleobjetivo corto para retratos. Su nitidez es tan alta que a menudo se suavizan los detalles en retratos de primer plano, pero ofrece un desenfoque de fondo (bokeh) muy suave y agradable gracias a su diafragma circular. En cámaras con sensor de formato DX (recortado), su ángulo de visión es equivalente al de un objetivo de 90 mm.
